Exhibiciones:

15 Salones Regionales de Artistas Zona Centro

Estudios

  • Ártes plásticas y visuales, graduado/a de la Academia superior de artes de Bogotá en 2007

Perfil

FRIXOGRAFIAS

Su interés por la pintura, el “collage” y los impresos, le lleva a producir instalaciones, en las que cuestiona las nociones de orden, racionalidad y la idea de unidad. Su estrategia consiste en crear obras perturbadoras que en ocasiones se presentan como obras superficiales, pero que esconden serias preguntas acerca de la responsabilidad moral del artista con relación a los valores y creencias del mundo occidental. Se sirve para ello de montajes paródicos de imágenes cotidianas, en los que muchas veces incluye su propia imagen, construcciones que plantean numerosas referencias que reflejan su propio “yo”, contribuyendo esto al cinismo de su trabajo; cinismo latente en sus “frixografias” (grafías elaboradas por frixo)

 

“La pertinencia local como global de sus referencias iconografías. Su poder de conmoción; combina ternura y patetismo”.

Michelle Faguet- Juan Mejia XII Salón Nacional de artistas Jóvenes

 

Una de las cosas más importantes en la forma de hacer de Andrés Bustamante es que todo su trabajo atiende siempre a dos líneas paralelas: intenta entretener al público y al mismo tiempo dejarle chocado, interrogante, si se quiere. Intenta comentar las rarezas y excentricidades de la existencia moderna, la actuación política y crítica del arte, la conciencia del absurdo de la vida contemporánea, y la revisión y cuestionamiento de todos aquellos aspectos profundamente subjetivos de la cotidianidad. Si bien comenzó pintando y defendiendo la disciplina ante su desprestigio frente a las otras técnicas contemporáneas, no se cerró a ella ya que a lo largo de su breve trayectoria cuenta con, collage, dibujos, instalaciones, diseño de fanzines y carteles… Se podría decir que Andrés Bustamante inventó desde un modelo previo hasta conseguir su propio lenguaje. Él da nombre a las cosas, pero no inventa los nombres, una palabra se gira hacia otra más irónica, esta se revuelve y deja de ser lo que era para convertirse en una forma de nombrar diferente, generando un mundo diferente al primero. El espectador que se detenga en los títulos -fundamentales en la obra de Bustamante- o en la temática escogida por el artista, se somete entonces a un nuevo mundo o a un mundo nuevamente nombrado, donde se interroga incluso el imaginario colectivo y el aparato cultural que lo ha generado

lola Granados