Perfil

VIVE Y TRABAJA EN BOGOTÁ Los trabajos de la artista no son fáciles para una mirada superficial. Su objetivo es revelar la violencia universal y crear monumentos que provoquen una contemplación y estimulen memorias de diversa naturaleza (tanto individuales como universales), como posibles premi­sas para reorientaciones y cuestionamientos. La obra de Doris Salcedo es minuciosa y bien pensada: nada se deja al azar, cada detalle es importante. A menudo trabaja con partes de muebles que remiten específi­camente a seres humanos, pero que adquieren un carácter abstracto en sus manos. Con gran sutileza, crea simbolismos y obtiene la trascendencia necesaria. Noviembre 6se refiere a los sangrientos enfrentamien- tos durante el asalto violento al Palacio de Justicia de Bogotá, en 1985. El trabajo consta de sillas y taburetes de varios metales encajados entre sí. Elementos antago­nistas dominan la escena de una calma traicionera: lo duro se enfrenta a lo blando, la vulnerabilidad y la fra­gilidad van de la mano de la brutalidad. El tratamiento disfuncional de su material, a través de la desorien­tación y la completa negación, se vuelve sorprenden­temente evidente. Es imposible querer ocupar una de las sillas: el efecto de la instalación es profundamente perturbador y se convierte en una metáfora del encarce­lamiento, la tortura, el secuestro, un monumento para todos los que no pudieron estar y vivir en paz.

Fuente 

 

El año de Doris Salcedo